Cata de Avenencia en la vinoteca Señorita Malauva de Madrid
Written by Fernando SedeñoJuan Vinuesa es el creador de vinos Avenencia, su visión y criterio son los fundamentos de unos vinos con personalidad propia, diferentes, asequibles, saludables y sensibles a los sentidos.
Los vinos de autor se diferencian por gestarse al margen de los criterios de las denominaciones de origen, incluso de los convencionalismos comerciales de las bodegas que habitualmente siguen las líneas definidas por la tradición de la marca, con poco margen para la variación. Los vinos de Avenencia son únicos, por su vinculación a las cepas, a la tierra que gesta sus uvas y al criterio de Juan Vinuesa que selecciona las cosechas adecuadas para realizar sus vinos escogiendo las barricas y haciendo personalmente los coupages. Entre sus vinos no encontraremos ninguno pesado ni muy alcohólico, los vinos Avenencia con un 13% de alcohol son fáciles de beber, con la fruta siempre presente y ricos en matices fáciles de encontrar alejándose de los tradicionales vinos de autor, pesados y demasiado complejos para los que no son profesionales de la cata.
Los vinos Avenencia no se ajustan a las nomenclaturas establecidas, aunque con el envejecimiento adecuado para etiquetarlos como crianza, reserva o gran reserva, se abandonan los convencionalismos para denominarse: 12 meses, 16 meses vendimia seleccionada o Terracum este con 26 meses de crianza en barrica.
Avenencia se permite un guiño a las tradiciones de la Ribera del Duero elaborando un rosado, el clarete típico de la zona antes de la creación en 1982 y posterior popularización de la denominación de origen, apuesta difícil en estos tiempos donde el mercado manda y demanda los productos más comerciales, en lo que es una vuelta a los orígenes y costumbres de la zona. En cambio, con su Avenencia verdejo, se sale de lo tradicional al darle un breve periodo de crianza en barrica, lo que le aporta una especial untuosidad, redondez y le permite una mayor longevidad.
Si el Padre de los vinos es Juan Vinuesa, la madre es el elaborador y en esto Avenencia tiene muy buenas cunas: la bodega de Félix Lorenzo Cachazo elabora el Verdejo con D. O. Rueda en Pozáldez y Federico Fernández (Bodegas Federico) en Pesquera de Duero, hace los tintos y el rosado con D. O. Ribera del Duero.
Los vinos Avenencia son el reflejo de la conformidad y unión que su nombre indica, conformidad con la personalidad de su creador, el compromiso de crear vinos excelentes a la vez que asequibles y la unión a la tierra, la tradición y el estilo propio de Avenencia.
Los premios Wine Star Awards para la Ribera del Duero y Miguel A. Torres
Written by Fernando SedeñoHoy 28 de enero de 2013 la D.O. Ribera del Duero está de fiesta, en Nueva York. La revista Wine Enthusiast este año la ha premiado como la región vinícola mundial del 2012 en sus prestigiosos Wine Star Awards. El galardón ha llegado después que desde el 2010 estaba todos los años entre los nominados. Es un reconocimiento a la manera de tratar la Tinta Fina o Tempranillo y del mérito que los productores y elaboradores de la D.O. Ribera del Duero tienen a la hora de sacarla su máxima expresión varietal. La noticia es buena, y constata que la inversión publicitaria y en comunicación que el Consejo Regulador ha realizado en el mercado norteamericano está dando sus frutos, y el resultado es claro, los vinos de la Ribera del Duero actualmente son los vinos Españoles de calidad con mayor proyección en el mercado internacional.
El galardón va abriendo boca para el gran evento que tendrá lugar el próximo 25 de febrero también en Nueva York, el Drink Ribera Grand Tasting la gran cata anual que se celebrara en el Mandarin Oriental Hotel con más de 150 bodegas representadas y unas espectaculares catas verticales de Vega Sicilia Único, Valbuena y Reserva Especial de Vega Sicilia.
En los premios Wine Star Awards del 2012 España también cuenta con otro premio de los importantes, el Lifetime Achievement, Premio a la Excelencia que recae en la persona de Miguel Agustín Torres Riera, presidente de Bodegas Torres, al que se le reconoce el excelente trabajo que sus bodegas realizan tanto en España; Priorato, Penedés, Ribera del Duero y Rioja, como en Chile o California.
Entre los nominados de este año para mejor Bodega Europea estaba Artadi, Rioja Alavesa, no pudo llevarse el premio pero ya es un reconocimiento a su trabajo bien hecho.
La relación de todos los premiados es la siguiente:
-Persona del mundo del vino del año: Joseph E. Gallo, E. & J. Gallo
-Logro de una vida: Miguel A. Torres, Grupo Torres
-Enólogo del año: Jorge Riccitelli, Bodega Norton
-Bodega Americana del año, Raymond Vineyards, Jean-Charles Boisset, presidente ejecutivo.
-Bodega Europea del año, Arnaldo Caprai, Marco Caprai, Italia
-Nueva bodega Mundial del año, Golan Heights Winery, Anat Levi (Altos del Golan)
-Región vinÃcola del año, Ribera del Duero, España
-Importador del año, Kobrand Corporation, Robert Deroose, Presidente y director ejecutivo
-Minorista del año, Binny's Beverage Depot, Michael Binstein, Director Ejecutivo
-Destilador del año, Michter's Distillery, Joe Magliocco, Presidente de Chatham Imports
-Mixologo/Embajador de Marca del año, Angus Winchester, Tanqueray Gin
-Sommelier del año, Michael Madrigale, Bar Boulud, Épicierie Boulud, Boulud Sud
-Innovador del año, David Biggar, Vintage Point
-Leyenda del Vino Americano, Hubert Opici, Opici Wine Group
17 razones (principales) que hacen al vino saludable.
Written by Fernando SedeñoTaninos, flavonoides, antocianos, resveratrol, polifenoles, … multitud de componentes relacionados con el vino poseen características beneficiosas para la salud. A continuación se exponen 17 razones que lo hacen una bebida saludable:
1. El vino retrasa el envejecimiento. La quercitina es un flavonoide que junto a los antocianos, pigmentos vegetales, presentes en el vino, tienen una acción antioxidante muy importante al anular los radicales libres que se generan en los procesos metabólicos celulares y son, en buena parte, responsables del envejecimiento celular. Los radicales libres se asocian con procesos concretos como la arterioesclerosis y el cáncer.
2. Resulta beneficioso para el corazón y las coronarias al reducir el colesterol malo (LDL), protegiendo el colesterol bueno (HDL) que se ocupa de limpiar al malo del sistema circulatorio. Los ácidos fenólicos (polifenoles), flavonoides y resveratrol (no flavonoide) presentes en el vino son los responsables de la protección contra la oxidación de las moléculas de HDL.
3. El consumo moderado de vino reduce la tensión arterial y actúa beneficiosamente sobre el control de insulina en sangre.
4. El resveratrol que contiene el vino tinto, tiene efectos neuroprotectores correlacionándose su consumo con un menor riesgo de padecer Alzheimer, además actúa contra la pérdida de memoria por falta de riego cerebral favoreciendo la circulación de la sangre en el cerebro, sobre todo de las personas de edad avanzada, y tiene acción anticoagulante que protege de accidentes isquémicos.
5. Los polifenoles disminuyen el riesgo de padecer hemorroides y ayuda con las varices favoreciendo el retorno venoso.
6. Alivian los calambres musculares y en las mujeres aumentan los niveles de estrógeno.
7. Contiene vitaminas A, C y varias del complejo B como: biotina, colina, incositol, ciancobalamina, ácido fólico, ácido nicotínico, pridoxina y tiamina, con efectos antioxidantes y antienvejecimiento, especialmente beneficiosa es la B2 riboflavina, en la que el vino es rico, que permite eliminar toxinas y depurar el hígado. El vino y sus vitaminas ayudan a tener una piel más hermosa.
8. La quercitina del vino tiene efectos antihistamínicos que lo hacen muy adecuado para paliar los efectos de las alergias. También actúa como antiinflamatorio.
9. Es rico en sales minerales beneficiosas como el magnesio que aporta beneficios contra el estrés, el zinc que estimula las defensas, litio que equilibra la función nerviosa, calcio y potasio que aseguran el equilibrio iónico celular y hierro fundamental para la función sanguínea, además el alcohol favorece la asimilación del hierro en el organismo, también es rico en manganeso, flúor, cobre y cromo.
10. Estimula la digestión de las proteínas y grasas de carnes y pescados al favorecer la secreción biliar y de los jugos gástricos.
11. Una copa de vino ayuda a disminuir el estrés y la ansiedad. Ayuda a encontrar el equilibrio necesario entre cuerpo y mente. Sus propiedades euforizantes son positivas contra la depresión.
12. Estimula el apetito ayudando en casos de anorexia al estimular los órganos olfativos y gustativos.
13. Controla las infecciones urinarias. Baja el riesgo de la formación de cálculos renales.
14. Los vinos blancos ácidos y los cavas son ricos en tartratos y en sulfatos de potasio que actúan sobre los riñones, favoreciendo una mejor eliminación de toxinas.
15. Los taninos del vino tienen acción antiespasmódica a nivel intestinal favoreciendo el transito.
16. El vino tiene una acción antibacteriana que protege al organismo de agentes patógenos nocivos. La quercitina que contiene actúa positivamente ante infecciones virales y respiratorias, eccemas y herpes. También se ha mostrado eficaz en el tratamiento de artritis y artrosis.
17. Es un medio natural de recuperación si es tomado después de un esfuerzo físico.
Gran parte de las ventajas que el consumo moderado y responsable de vino se pueden extrapolar al consumo de mosto o incluso de las propias uvas, principalmente tintas, pues es en el hollejo de la uva, el que dará color al vino, donde se encuentran los taninos, ácidos fenólicos y antocianos que son los que proveerán la mayoría de las propiedades saludables. Algunas virtudes las da el contenido alcohólico del vino y se pueden encontrar en otras bebidas y destilados, pero la concentración alcohólica del vino hace fácil su consumo dosificado y prudente.
Desde principios del pasado siglo XX el panorama vitivinícola español cambio por causas de fuerza mayor, la filoxera acabo con todas las cepas autóctonas, excepto las canarias, obligando a los viticultores a replantearse la plantación de nuevo con portainjertos de vides americanas acostumbradas a convivir con el insecto de la plaga y por lo tanto resistentes de forma natural al él.
Fueron tiempos de producción sin criterio, en buena parte debido a la falta de demanda pero ya bien avanzado el pasado siglo los productores de uva españoles fueron seducidos por el mercado europeo donde acabaron exportando sus vinos a granel y a la vez fueron adaptándose a los gustos predominantes de los clientes, introduciendo nuevos tipos de uva, evidentemente mas comerciales, atendiendo de este modo la demanda del mercado pero perdiendo la tipicidad y la tradición vinícola propia, de este modo se empezaron a producir los vinos con las principales variedades de uva francesa: Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Chardonnay. El ¨negocio" fue bien hasta que entraron en escena los vinos del nuevo mundo compitiendo con los vinos propios, sobre todo en precio, y en este momento estamos donde los referentes han cambiado y como siempre, nos pillan con el paso cambiado, con muchas zonas de producción vinícola, y D.O. entregadas al decadente cabernet sauvignon... y con los mercados alabando nuestros tempranillos y las tradicionales garnachas. Una lástima todas la viñas viejas que se han perdido para producir vinos mediocres de viñas sobreexplotadas.
La mayoría de los viticultores no disfrutan de buenos tiempos, ni los bodegueros ni los distribuidores, se consume poco, se debe buscar el rendimiento económico y no es fácil, pero como siempre el refrán esta cargado de sabiduría "siempre que llueve escampa" las modas vienen y van, duran mas o menos pero lo que siempre es cierto es que los productos de calidad nunca pasan de moda. En España tenemos vinos con personalidad y sobrada calidad, seguro que con el tiempo y esfuerzo de comunicación se valorarán como queremos.
Creo que se ha dedicado poco esfuerzo en mejorar los vinos autóctonos, siempre hemos ido a rueda de los franceses y sus clásicos, la falta de preocupación general por la innovación y el desarrollo, el dicho de "que inventen los demás" lo hemos aplicado mucho tiempo. Experimentar y crear nuevas formas de trabajar con nuestras uvas produce excelentes vinos, muchos sorprendentes, por ejemplo, algún vino de hielo hecho con tempranillo, excelentes caldos hechos con la maltratada Bobal o sin ir mas lejos lo que gana un verdejo con un breve paso por barrica.
El otro día mirando una célebre guía de vinos me sorprendía viendo las puntuaciones de algunos de los vinos valorados y sobre todo me alarmaba la influencia que el criterio de algunos “expertos” transmite a los consumidores que confiadamente consultan las guías esperando acertar en la elección del vino que pondrán en esa comida o cena especial con la familia o decidir cual elegir entre los propuestos en la carta del restaurante. Resulta paradójico que nuestra opinión resulte influenciada por la cifra, que personas a las que en la mayoría de los casos no conocemos, asignan en una publicación a un vino determinado. Afortunadamente no todos tenemos los mismos gustos y las valoraciones que los expertos del vino otorgan, nos influyen consciente e inconscientemente en la opinión que de un vino nos formamos, criterio al que llegamos, en la mayoría de los casos, sin haberlo probado.
Hay miles de vinos en el mercado, vinos que cada añada los hace distintos, multiplicando su variedad. Es imposible conocer todos, asumamos que no tenemos más remedio que escuchar las opiniones de los demás en los asuntos referentes a los vinos que desconocemos, pero fiémonos de las personas que ya conocemos, bien porque hemos seguido sus comentarios de catas y resultan coincidentes con nuestras opiniones o porque tenemos la seguridad de su profesionalidad y honestidad, en esto si debemos hacernos seguidores de unos cuantos y ser críticos con sus opiniones, al final decidiremos con quienes tenemos más afinidad y serán los que nos podrán servir de referentes. En las catas de vinos de los expertos, sorprenden los dispares que de un mismo vino pueden resultar las valoraciones, obviamente no todos percibimos las cosas del mismo modo, bien por diferencia fisiológicas o por criterios aprendidos, todos tenemos razones validas para decidir que cosas nos gustan o no, pero afortunadamente en el mundo del vino hay tanta variedad que los criterios personales solo se forman cuando uno ya tiene un bagaje importante probándolos. Resulta razonable entonces que nos tengamos que dejar aconsejar por los entendidos. Pero, ¿que consejo nos da una cifra? según el experto cuanta mayor valoración mejor, o según el mercado cuanto más caro mejor será. Este es a mi juicio el error, dejemos de leer los puntos y centrémonos en las descripciones. En las fichas de cata de las guías de vino no solo se da la puntuación, también se mencionan las cualidades del vino, olores, color, la acidez, taninos, el paso en boca, la fruta, la madera, si tiene notas minerales. Tenemos que conocer mínimamente cuales de estas características valoramos más o menos y fijarnos en ellas para ser capaces de escoger un vino de nuestro gusto. No debemos pretender distinguir los aromas y detalles que los expertos indican en las fichas de cata, al menos al principio, deberemos centrarnos en diferenciar los vinos de nuestro gusto en función del tipo de uva con la que se elabora, su grado alcohólico, la robustez y sobre todo la presencia o predominio de la fruta o de la madera o la complejidad de aromas y de sabores, poco a poco y con la practica iremos ampliando nuestras percepciones para ir afinándolas.
Reciente está el cese de Jay Miller crítico de The Wine Advocate por el Murcia-gate en el que se destaparon que Jay Miller y Pancho Campo condicionaban las visitas para valorar los vinos de las bodegas a una serie de contraprestaciones, incompatibles con la independencia y con los criterios únicamente de interés enológico con los que en teoría se deberían hacer, ¿cuanto de verdad y cuanto de marketing hay en las puntuaciones del vino? ¿Cuánto se preocupan los bodegueros de obtener una buena puntuación de sus vinos? Las guías son un importante soporte publicitario para las bodegas y mientras no tengamos más cultura enológica que se traducirá en un criterio personal, el modelo de negocio no cambiará.
No nos engañemos la única forma de saber si un vino es bueno es probarlo y créanme que muchos con más de 92 puntos no me gustan.
El pasado 17 de mayo, Juan Vinuesa, propietario de Avenencia organizó una cata de sus vinos en el Restaurante Asador Illunbe, enmarcada en la celebración del 10º aniversario del establecimiento, a la que acudieron numerosos medios de comunicación gastronómicos.
En un ambiente festivo el maestro sumiller Luis Miguel Martín dirigió la cata, donde los convocados tuvieron la oportunidad de conocer las nuevas añadas, especialmente el 2010 del verdejo de Rueda, que continuando y enriqueciendo la línea de añadas anteriores se muestra con las características propias del verdejo de Avenencia, intenso en aromas, bien estructurado con el puntito graso y de largo final pero resfrescante y muy complejo. Un excelente vino para mariscos grasos, pescados sabrosos o arroces resultando muy fácil de beber en cualquier circunstancia.
A continuación probamos el “Avenencia 12”, un Ribera del Duero 100% tinta fina, procedente de la finca “El Vallejo” cerca de La Horra en la “milla de oro” de la Ribera. Este el uno de los vinos más populares de Avenencia, no solo por su excelente relación calidad precio, unos 7,50€, de un rojo cereza intenso con ribete morado, tiene una fase olfativa compleja y potente con frutas rojas, tostados, café y cuero que lo hacen muy especial, en boca es muy agradable, denso y envolvente pero fácil de beber, con final largo y gustoso del los que piden más tragos.
El tercero de la cata fue el “Avenencia Vendimia Seleccionada”, que se produce exclusivamente los años de uva excelente a partir de la tinta fina que producen las cepas viejas de la finca “El Rasillo” en Pesquera del Duero. Este es un vino muy especial, ya se dice en el nombre, con una producción en 2004 de solo 24.952 botellas y 1524 magnums, se presenta bien vestido con una capa intensa rojo cereza y reflejos púrpuras brillantes. En nariz aparecen frutos rojos y negros y un sutil fondo de madera noble. En boca es tánico pero con un final sedoso donde se manifiesta la fruta y un ligero recuerdo a tostados y café. Este es un vino ya difícil de encontrar al producirse solo los mejores años pero si lo ven en alguna carta no se lo pierdan. Excelente con cualquier carne roja, caza, guisos de legumbres o pescados potentes, no se extrañen de hallar algún sedimento en el vino que en este caso es el síntoma de su mimada evolución natural en bodega, eso sí, mejor si se decanta.
Para acabar la cata se presento según Juan Vinuesa el “buque insignia” de sus vinos, un Ribera con 24 meses de barrica francesa y otros 24 en botella, está hecho con las uvas de la finca “Pisarrosas” con cepas de más de 25 años de antigüedad y suelo calizo. Es un vino de capa media-alta de color picota intenso, limpio y brillante. En nariz es muy elegante con frutas maduras y compotadas, matices lácteos, balsámicos y de especias sobre un elegante fondo de madera, unos aromas extraordinariamente complejos. En boca es muy sabroso y sedoso con los taninos muy redondeados y un equilibrado y largo final de fruta, madera y tostados. Es un vino mayúsculo que pide platos mayores de carnes rojas o estofados o algún pescado suculento como mero o rodaballo al horno.
Juan Vinuesa es el creador de estos vinos, no es un bodeguero al uso, ya que no elabora con sus medios, el verdejo de Rueda lo hace en las bodegas de Félix Lorenzo Cachazo en Pozaldez y los Riberas los elabora Federico Fernández en Pesquera de Duero, pero la impronta y el caracter que Juan imprime a sus vinos es personal y diferente.
Concluida la cata disfrutamos de la fiesta de aniversario que José Ángel Aguinaga copropietario y Chef del Restaurante Asador Illunbe organizo para los medios y sus clientes y amigos, donde no faltaron los pinchos, las exhibiciones de José Ángel en las parrillas o la música en directo y mucha diversión por parte de los numerosos incondicionales del Asador.
La Ruta del Vino Ribera del Duero abarca municipios de cuatro provincias: Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. Cuenta con 21.000 hectáreas de viñedo plantado y más de 250 bodegas donde se embotellan casi 50 millones de litros de vino
La Ruta del Vino Ribera del Duero se sitúa en pleno corazón de la Península Ibérica, en Castilla y León. Ribera es vino y gastronomía, es cultura y tradiciones, es monumentos con siglos de historia, es gente con estilo propio.
El enoturismo en auge
En “Castilla y León Es Vida” también se presentarán el enoturismo y la gastronomía como el producto estrella de la región. Y los datos lo demuestran: la Ruta del Vino Ribera del Duero ha recibido un 35% más de visitantes que el año pasado. A pesar de la crisis, el sector está capeando la situación debido al aumento de turistas, así pues; sigue siendo líder en el turismo de interior y manteniendo la fidelidad de los turistas que vienen y repiten, gracias a que la diversificación de la oferta se ha incrementado.
El enoturismo está en auge, esto se debe, en parte, a que los españoles deciden viajar a destinos más cercanos y, en este sentido, la Ruta del Vino Ribera del Duero se encuentra en un lugar estratégico (en el centro del territorio español). Los catalanes son los principales turistas que optan por su oferta enoturística, representando un 33,18% del total de visitantes, seguidos por los valencianos (16,82%), los andaluces (10,19%) y los madrileños (8,06%.
Mucho más que experiencias enoturísticas
Con el vino como protagonista, la Ruta del Vino Ribera del Duero tiene una atractiva oferta de productos turísticos, todos con la autenticidad como seña de identidad: desde bodegas con encanto, noches de ensueño, degustaciones gastronómicas, catas de vino, tratamientos de vinoterapia, enotecas, visitas culturales, y una amplia oferta de actividades de ocio complementario.
En efecto, la Ruta del Vino Ribera del Duero ofrece el mencionado producto enoturístico combinado con interesantes propuestas de turismo ideales para compartir con la familia disfrutando de la naturaleza de la zona. Se trata de una amplia oferta de actividades para realizar al aire libre: rutas de senderismo, excursiones por las Hoces del Riaza o recorridos con piragua por el río Duero mientras se observan viñedos y paisajes recientemente enverdecidos por la llegada de la primavera.
Algunas de las propuestas estrella son:
Aprender a catar un vino: A lo largo de la Ruta del Vino Ribera de Duero, son múltiples los establecimientos que ofrecen al visitante la posibilidad de disfrutar de una iniciación a la cata de la mano de expertos enólogos.
Paisajes inolvidables para disfrutar: A través de las rutas de senderismo y BTT, con diferentes niveles de dificultad, se pueden descubrir los paisajes de esta zona.
Ruta de los Castillos: Uno de los elementos arquitectónicos más repetidos en todo el territorio que comprende la Ribera del Duero es el castillo. Esta tierra ofrece al enoturista atalayas y buenas fortalezas que merecen un alto en el camino.
Fin de semana en las bodegas subterráneas: Visitas a las bodegas subterráneas como las del casco histórico de Aranda, uno de los núcleos centrales de la Ribera del Duero. Varios kilómetros de longitud, 7 en concreto de túneles y galerías que fueron excavadas entre los siglos XIII y XVIII para elaborar vinos, gracias a sus niveles constantes de humedad y temperatura (11-13º C)
De tapas por la Ribera: En la Ribera existe un gran número de asadores y restaurantes que, además de una buena mesa, ofrecen a los amantes del enoturismo buenas tapas y raciones.
El Refugio de Rapaces de Montejo: El refugio de rapaces en las Hoces del Riaza es un proyecto emblemático y representativo en conservación, la primera reserva natural privada de España. Un buen refugio de rapaces ibéricas y especialmente para el buitre leonado, con alrededor de 1000 ejemplares. Además de los buitres, aquí crían especies rapaces de alto valor ornitológico, tales como el águila real o el halcón peregrino.
Vinoterapia y Spa: Uno de los más modernos tratamientos para el cuerpo y la mente lo constituye la vinoterapia. En la Ribera del Duero puedes optar por sesiones de cuidados a base de vino y sus derivados, así como disfrutar de buenas instalaciones de circuitos de SPA.
El Parque del Románico: En San Esteban de Gormaz se ha creado un Parque Temático del Románico, a 2.5 km del casco urbano, en el paraje conocido como Molino de los Ojos, ideal para familias.
Lugares para comprar vino: A lo largo de toda la Ruta de la Ribera del Duero se encuentran tiendas y comercios especializados donde adquirir todo tipo de vinos de calidad como las enotecas, comercios especializados o las propias bodegas adheridas a la Ruta del Vino Ribera del Duero.
El 2012 comienza con un aumento en el consumo doméstico de vino.
Written by Fernando SedeñoEl Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) nos cuenta en uno de sus recientes informes que el consumo domestico de vino ha aumentado en el mes de enero un 2,8% alcanzándose 35,1 millones de litros o lo que es lo mismo, casi 47 millones de botellas, pero ojo que mucho vino del que se consume en los hogares no se vende en botella, buena parte de él se comercializa en tetra-brik de 1 litro por lo que la referencia del numero de botellas de 0,75l. no es del todo válida. También nos da el dato de que además de subir el consumo, baja el valor del vino consumido un 2,1% dato que es razonable en los tiempos que vivimos, los recortes nos los aplicamos todos, a la hora de comprar buscamos los mas económicos resultando que el precio medio del litro que se consume en los hogares es de 2.39€ litro o 1,80€ por botella. Insisto en que las cifras se tratan de consumo doméstico.
Este mercado se nutre de vinos tranquilos de mesa sin D.O. y de una calidad muy justita suponiendo este tipo de vino algo más del 51% del mercado total y una cuarta parte de toda la facturación, alcanzando los 20,5 millones de Euros durante enero.
Por otro lado, los vinos tranquilos, con D.O. en los hogares españoles bajan sus ventas en volumen en el mes de enero de 2012 un 3,4%, caída que se compensa en el global, con el aumento de las ventas de los vinos de mesa sin D.O. en un 5,5%, por lo que queda en evidencia la tendencia de reducir el gasto por parte de las familias españolas en los mejores vinos.
La mayor bajada en cuanto a precio la experimentaron los cavas que con un descenso de un 7,7% en su valor de producto se ponen con un precio medio inferior a 5€ haciéndolos atractivos y aumentando sus ventas.
El panorama es agridulce, aumenta el consumo pero se factura menos. De lo que no cabe duda es que los productores de vino “a granel” son los que tienen su momento, tanto con el aumento de sus cifras de negocio en exportación como en el mercado interno. A los bodegueros españoles no les queda más remedio que poner sus miras en vender fuera los vinos de calidad, ya que en nuestro mercado nacional resulta complicado vender vinos de más de 10€. Hay una tarea ardua que hacer en exportación ya que los vinos de España compiten más en precio que en calidad. Poco a poco se cambiará, no queda otra, dentro de poco nadie dudará que nuestros vinos juegan en la primera división mundial, la excelencia nos da la razón.
El vino no solo es un producto agroalimentario, es un factor social y cultural, además de una excelente herramienta para promocionar y desarrollar económicamente el territorio en que se produce mediante el enoturismo.
La mayoría de las regiones vitivinícolas potencian el turismo del vino de alguna manera, pero para que los esfuerzos sean eficaces hay que organizarlos y enfocarlos en la dirección correcta. Lo primero que hay que hacer para tener turistas es querer tenerlos, y para ello lo mejor es comprender que el enoturismo es un producto desestacionalizador del sector que aportará ingresos de forma regular y continuada. Cada vez hay más público interesado en las experiencias que la cultura del vino y su entorno provee, así que lo lógico es crear una oferta adecuada a la demanda.
La mayoría de las regiones productoras tienen una ruta del vino creada, que es la encargada de organizar los eventos y fomentar la colaboración de las diversas empresas del sector. A menudo lo más difícil es hacer que las bodegas se coordinen y trabajen en común, de ahí la necesidad de tener una institución que canalice los esfuerzos de todos los involucrados con varias tareas a desarrollar:
-Asegurarse el máximo flujo de comunicación en medios de las actividades que en la zona se organicen y generar notas de prensa para su difusión.
-Organizar eventos horizontales para fomentar la comunicación e interacción de las diversas bodegas integrantes de la zona.
-Organizar actividades formativas para los visitantes como catas, maridajes, etc.
-Deberán fomentar la ruta del vino en establecimientos especializados como enotecas y tiendas gourmets.
-Formar a los trabajadores de las bodegas en atención al cliente, idiomas y comunicación.
-Integrar los elementos turísticos tradicionales de cada zona con los propios del enoturismo.
Por su parte las empresas privadas deberán:
-Adecuar y personalizar la oferta enoturística de cada bodega.
-Ofrecer unas instalaciones adecuadas a la oferta planteada.
-Disponer de personal cualificado para la labor, con los conocimientos enológicos necesarios.
-Buscar acuerdos estratégicos con empresas que aporten los servicios a los que no lleguen por sus propios medio: transportes, hoteles, restaurantes, etc.
-Comunicar su oferta concreta a través de la WEB y redes sociales, promover el feedback a través de ellas con sus usuarios.
-Fomentar la compra en origen de sus productos y enriquecer la oferta con otros tradicionales de la zona.
Lograr que los visitantes perciban que reciben mucho por poco y transmitir la cultura del vino contando la historia de la bodega es la mejor manera de vender nuestro vino de calidad, una buena experiencia vivida en primera persona trabajará mejor la imagen de marca que cualquier campaña de publicidad.
Otra de las partes implicadas en la promoción del enoturismo de cada región es la administración pública, que deberá dotar de los medios imprescindibles para que las rutas del vino tengan presencia mediante una red viaria adecuada y con los elementos de interés enoturísticos de cada zona bien señalizados. Hay que ponérselo fácil al visitante, lo mínimo es indicarle donde están los puntos interesantes que ver.
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